sentir la sangre bajando a mi cabeza.
Las lágrimas no siempre caen por las mejillas, hay veces que caen al pelo y recorren tu cabeza. Pasa cuando lloramos al revés, cuando estamos mirando al cielo más que al frente. todo se da vuelta y no caemos, volamos. Porque los locos nunca nos damos cuenta que así estamos más cerca del suelo...pensamos que podemos caer al cielo si lloramos al revés.
lo cierto es que da lo mismo cómo, lloramos siempre.
Será un pecado querer caer al cielo? si me caigo, me voy al infinito...bien lejos de este presente. bien lejos de todo. Dirección: la nada. ay que sería lindo estar entre los míos, entre los Nada y no sentirme más un Nada en un Todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario